No se que me ocurre. A cada día que pasa tengo la sensación de que estoy perdiendo a la gente que me importa, que se aleja sin más y que por mucho que haga no encuentro manera de que se queden. Las cosas las pintan demasiado fáciles si te fijas en los demás, pero soy especialista en dos cosas, complicarme la vida y meter la pata.
He cambiado, intento ver el lado positivo de las cosas, pero los fantasmas del pasado se empeñan en perseguirme, en golpearme hasta hacerme hincar la rodilla en el suelo y rendirme a las lágrimas. No quiero estar así, pero no se que hacer, lo único que se es que quiero abrazar a esas personas y no soltarlas.
Supongo que esto es uno de esos bajones que me dan sin previo aviso. Habrá que salir del pozo de alguna forma.
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